Si notas el cuero cabelludo graso, con caspa que aparece en forma de escamas (a veces amarillentas), picor persistente y la sensación de que el pelo se cae más de lo habitual, es muy posible que estés ante una dermatitis seborreica. En clínica capilar la vemos con mucha frecuencia y, además, es una de las causas por las que muchas personas llegan preocupadas pensando que están iniciando una alopecia.
La buena noticia es que, en la mayoría de casos, la dermatitis seborreica del cuero cabelludo es controlable. Puede ser muy molesta por el prurito, la descamación y el impacto estético, pero el folículo piloso no “desaparece”: suele estar ahí, irritado y afectado por el desequilibrio de sebo e inflamación, y suele recuperarse cuando se trata correctamente y se mantiene una rutina adecuada.
En este artículo vas a entender qué es la dermatitis seborreica, cómo reconocer sus síntomas, por qué puede confundirse con una caída de pelo, qué zonas del cuerpo puede afectar y, sobre todo, qué estrategias funcionan para controlar los brotes con tratamientos, champús anticaspa y hábitos diarios.
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ToggleDermatitis seborreica del cuero cabelludo: qué es, qué significa “seborrea” y por qué aparece la caspa grasa
Hablar de dermatitis seborreica es hablar de inflamación en una piel que tiende a producir exceso de sebo. En el cuero cabelludo, esa combinación favorece la aparición de descamación (caspa), enrojecimiento y una sensación de “cuero cabelludo sucio” incluso aunque te laves con frecuencia. A veces también se percibe sensibilidad, tirantez o escozor.
La piel tiene glándulas sebáceas que fabrican grasa (sebo). El sebo en sí no es el enemigo: protege y lubrica. El problema llega cuando se produce de forma exagerada, se mezcla con células muertas y genera un entorno “perfecto” para que aparezcan brotes con escamas, irritación y prurito.
Inflamación, sebo y folículos pilosos: qué ocurre bajo la piel del cuero cabelludo
Cuando hay seborrea (exceso de grasa), el sebo puede acumularse alrededor de la salida del folículo piloso. No es que el folículo quede “tapado para siempre”, pero sí puede quedar irritado, con un entorno menos favorable para un ciclo capilar equilibrado. A eso se suma el rascado por picor, que empeora la inflamación, incrementa la descamación y puede romper pelo frágil o sensibilizado.
En consulta es habitual que alguien relacione automáticamente “caspa + caída” con alopecia. Y es comprensible. Pero no siempre hay una alopecia de base. Muchas veces lo que vemos es una caída reactiva asociada al brote, al rascado, a la irritación o a una rutina de productos inadecuada que perpetúa el problema.
Malassezia, microbioma y dermatitis seborreica: por qué no es solo un tema de “piel grasa”
El cuero cabelludo tiene un microbioma (microorganismos habituales). En la dermatitis seborreica se considera que existe una respuesta inflamatoria asociada, entre otros factores, a la proliferación de una levadura llamada Malassezia en zonas ricas en sebo. Por eso muchos tratamientos eficaces combinan control del sebo, control de la levadura y reducción de la inflamación, especialmente en periodos de brote.
Esto también explica por qué a veces el champú “de siempre” no funciona: si no actúa sobre los mecanismos principales (descamación + levaduras + inflamación), el cuadro se cronifica por temporadas y reaparece en forma de brotes.
Síntomas de la dermatitis seborreica: caspa, descamación, picor, rojeces y placas en el cuero cabelludo
Los síntomas no se presentan igual en todas las personas. Hay pacientes con mucha caspa y poco picor, y otros con prurito intenso con escamas más finas. También hay quien describe sensación de “ardor”, “tensión” o “dolor al tocar”.
Caspa grasa y caspa seca: señales típicas de la dermatitis seborreica del cuero cabelludo
- Escamas blancas o amarillentas: pueden ser finas o más adheridas.
- Aspecto graso del cuero cabelludo y del pelo, incluso tras el lavado.
- Descamación visible en la raíz o sobre la ropa (hombros).
- Enrojecimiento (eritema) en zonas concretas.
- Picor (prurito) que empeora con estrés, sudor o cambios de temperatura.
Prurito, rascado y caída del cabello: cuándo la dermatitis seborreica se “nota” también en la densidad capilar
El prurito es una trampa clásica: rascas para aliviar y, sin darte cuenta, mantienes la inflamación activa. Ese círculo puede favorecer rotura del cabello, empeorar la descamación y generar una caída aparente mayor. Además, si el brote se complica (por ejemplo, con lesiones por rascado o infección secundaria), el cuero cabelludo puede volverse más reactivo.
Señales de que el brote va a más: costras, escozor y sensibilidad del cuero cabelludo
Si además del picor notas dolor, costras, supuración, mal olor persistente o placas muy adheridas, conviene revisarlo cuanto antes. A veces el cuadro se mezcla con foliculitis u otras dermatitis, y el enfoque cambia.
Dermatitis seborreica en otras zonas grasas del cuerpo: cejas, nariz, orejas, párpados y pecho
Aunque se hable mucho del cuero cabelludo, la dermatitis seborreica también puede aparecer donde hay más glándulas sebáceas. Es decir, donde la piel tiende a ser más grasa.
Zonas típicas de dermatitis seborreica facial y corporal
- Cejas y entrecejo (descamación tipo “polvillo” o placas).
- Aletas de la nariz y pliegues nasales (rojeces y descamación).
- Detrás de las orejas y oído externo (grietas, irritación).
- Párpados (a veces con blefaritis asociada).
- Pecho (zona central) y, en ocasiones, espalda alta.
Cuando estos signos aparecen en varias zonas a la vez, suele ser un indicio de que el problema no es solo “caspa”, sino un patrón más propio de dermatitis seborreica.
Dermatitis seborreica vs caspa vs psoriasis: diagnóstico diferencial del cuero cabelludo
Uno de los motivos por los que el problema se alarga es que muchas personas se autodiagnostican “caspa” y prueban productos al azar. La realidad es que el cuero cabelludo puede descamar por varios motivos, y no todos se tratan igual.
Diferencias frecuentes entre caspa simple y dermatitis seborreica del cuero cabelludo
La caspa “simple” suele ser más superficial, con escamas finas y menos inflamación visible. La dermatitis seborreica, en cambio, tiende a combinar descamación con zonas más grasas, eritema y brotes que van y vienen. Además, suele aparecer también en otras áreas grasas (cejas, pliegues nasales, orejas).
Psoriasis del cuero cabelludo y dermatitis seborreica: cuando se parecen demasiado
Hay casos en los que las placas son más gruesas, el borde está más definido o la descamación es muy adherida. Ahí hay que valorar psoriasis u otros cuadros. Cuando el diagnóstico no es claro, una evaluación profesional evita tratamientos que irriten y cronifiquen la situación.
Dermatitis seborreica y alopecia: cuál es la relación real con la caída del pelo
Muchas personas llegan con una pregunta muy concreta: “¿Me puedo quedar calvo por dermatitis seborreica?”. El miedo es lógico, porque ver el cuero cabelludo inflamado y el pelo cayendo genera ansiedad. En la práctica, lo que observamos con más frecuencia es que la dermatitis seborreica no destruye el folículo como tal, pero sí puede afectar al entorno del cuero cabelludo y favorecer una caída temporal o un empeoramiento de la calidad del pelo si se mantiene sin control.
Caída reactiva, rotura y pérdida de densidad: lo que puede ocurrir con un brote mal controlado
- Caída reactiva: el cuero cabelludo está inflamado y el ciclo capilar se desajusta temporalmente.
- Rotura: por rascado, peinados agresivos o cuero cabelludo sensible.
- Empeoramiento de una alopecia previa: si ya existía predisposición (por ejemplo, alopecia androgenética), un brote puede hacer que lo notes más.
Complicaciones que sí pueden intensificar la caída: infección, foliculitis y rascado persistente
Si aparece infección secundaria o una foliculitis asociada, el cuero cabelludo entra en un estado de irritación constante. No es lo habitual, pero cuando ocurre, la prioridad es cortar el brote y recuperar el equilibrio cutáneo.
Diagnóstico de la dermatitis seborreica: evaluación dermatológica y tricológica del cuero cabelludo
La dermatitis seborreica suele diagnosticarse por el aspecto clínico: tipo de escama, patrón de rojeces, zonas afectadas y evolución en brotes. En una clínica capilar, además, nos interesa valorar el cuero cabelludo con detalle porque la pregunta casi siempre incluye la caída del cabello.
Qué revisamos en consulta cuando sospechamos dermatitis seborreica con caída del pelo
- Estado del cuero cabelludo (grasa, eritema, placas, sensibilidad).
- Intensidad del picor y hábitos de rascado.
- Productos usados: champús, fijadores, aceites, tratamientos irritantes.
- Historial de brotes: estrés, cambios estacionales, sudoración, hábitos.
- Si hay signos de alopecia coexistente o miniaturización capilar.
Cuando no es solo dermatitis seborreica: por qué importa acertar el diagnóstico
Si el cuero cabelludo está inflamado, pero la descamación no encaja, o el patrón de caída sugiere otra causa, es fundamental replantear el diagnóstico. Tratar “como si fuera caspa” lo que realmente es psoriasis, dermatitis por contacto o una foliculitis puede empeorar el problema.
Tratamiento de la dermatitis seborreica: champú anticaspa, antifúngicos y control de la inflamación
El tratamiento suele tener dos objetivos: controlar el brote (cuando hay picor y placas) y mantener el cuero cabelludo estable para que no reaparezca con tanta facilidad. En muchos casos se trabaja por fases: intensidad al inicio y mantenimiento después.
Champú medicado para dermatitis seborreica: ketoconazol, ciclopirox, piritionato de zinc y sulfuro de selenio
Los champús para dermatitis seborreica suelen incorporar activos con acción antifúngica, queratolítica o reguladora. Los más utilizados incluyen ketoconazol, ciclopirox, piritionato de zinc, sulfuro de selenio, ácido salicílico o combinaciones. La elección depende de si predomina la grasa, la placa adherida, el picor o la sensibilidad.
Cómo usar el champú anticaspa para dermatitis seborreica sin irritar el cuero cabelludo
- Aplicar sobre cuero cabelludo húmedo y masajear suavemente (sin uñas).
- Dejar actuar unos minutos (según indicación) antes de aclarar.
- Alternar con un champú suave si notas sequedad o irritación.
- No “sobretratar”: más producto o más lavados agresivos no significa mejor control.
Lociones y tratamiento tópico: corticoides, alternativas sin cortisona y control del prurito
En brotes intensos con eritema y picor, a veces se pautan tratamientos tópicos antiinflamatorios (como corticoides en periodos cortos) o alternativas indicadas por el especialista, especialmente cuando hay recaídas frecuentes. El objetivo no es “tapar el síntoma”, sino romper el círculo de inflamación–picor–rascado para que el cuero cabelludo se recupere.
Ácido salicílico y queratolíticos para placas adheridas: cuándo se consideran
Si hay placas muy pegadas al cuero cabelludo, puede ser útil un enfoque que ayude a desprender escama de manera segura, sin arrancar ni irritar. De nuevo, aquí importa el diagnóstico: no todas las placas son dermatitis seborreica.
Rutina de higiene del cuero cabelludo graso: frecuencia de lavado, técnica y hábitos que reducen brotes
Una idea que conviene desmontar: la dermatitis seborreica no aparece por falta de higiene. Aun así, una rutina mal planteada puede empeorar mucho el cuadro. El equilibrio está en limpiar sin agredir.
Cómo lavar el cuero cabelludo con dermatitis seborreica: agua templada, masaje suave y secado correcto
- Usa agua templada (el agua muy caliente aumenta irritación y sebo reactivo).
- Masajea con las yemas, sin uñas, para evitar microlesiones por rascado.
- Aclara muy bien para que no queden residuos (los residuos perpetúan picor).
- Seca con suavidad; si usas secador, mejor con aire templado.
Productos que suelen empeorar la dermatitis seborreica: aceites, alcohol, fijadores y “exfoliantes agresivos”
En un cuero cabelludo reactivo, los aceites aplicados en raíz pueden dar sensación de alivio momentáneo pero, en muchas personas, favorecen un entorno más graso y empeoran el brote. También suelen sentar mal los fijadores con alcohol, las lacas y algunas ampollas o tónicos que irritan. Si cada vez que cambias de producto aparece más caspa, picor o rojez, conviene revisarlo: puede existir dermatitis por contacto además de seborrea.
Cosmética natural y dermatitis seborreica: champú de ortiga, qué aporta y qué límites tiene
En el cuero cabelludo, algunas personas encuentran ayuda con cosmética natural como el champú de ortiga. La ortiga suele asociarse a rutinas para cabello graso y, cuando el brote es leve, puede contribuir a una sensación de limpieza y equilibrio.
Aun así, es importante tener expectativas realistas: si hay placas adheridas, inflamación visible y prurito intenso, lo más eficaz suele ser un plan que incluya activos específicos para dermatitis seborreica (por ejemplo, un champú medicado) y, si procede, un tratamiento tópico pautado. La cosmética natural puede quedar como apoyo en fases de mantenimiento, siempre que no irrite.
Desencadenantes de la dermatitis seborreica: estrés, cambios hormonales, invierno, sudor y rutinas capilares
La dermatitis seborreica es conocida por su comportamiento en brotes. Puedes estar un tiempo bien y, de repente, volver a notar caspa, rojeces y picor.
Factores que suelen empeorar la dermatitis seborreica del cuero cabelludo
- Estrés y falta de sueño: aumentan reactividad cutánea y percepción de picor.
- Clima frío y ambientes secos (muchas personas empeoran en invierno).
- Sudoración intensa y uso prolongado de gorras/cascos.
- Productos o rutinas agresivas: decoloraciones, calor excesivo, fijadores.
- Saltos constantes entre champús muy distintos sin periodo de adaptación.
Alimentación y dermatitis seborreica: por qué a veces notas brotes con ciertos hábitos
No existe una “dieta única” para la dermatitis seborreica, pero sí es frecuente que los brotes se asocien a periodos de peor descanso, más estrés y hábitos menos estables. Si tu cuero cabelludo reacciona en épocas concretas, llevar un registro simple (sueño, estrés, deporte, sudor, productos) ayuda a identificar patrones reales.
Dermatitis seborreica y tratamientos capilares: minoxidil, mesoterapia, PRP e injerto capilar
Si estás usando minoxidil u otros tratamientos, o si te planteas un injerto capilar, el estado del cuero cabelludo es clave. Un cuero cabelludo inflamado, con descamación y picor, suele tolerar peor ciertos productos y puede generar más molestia. No significa que no puedas tratarte, sino que conviene estabilizar primero la dermatitis seborreica.
Cómo mejorar la tolerancia del cuero cabelludo antes de un tratamiento anticaída
- Controlar brote activo (caspa adherida, rojeces, prurito).
- Elegir productos con buena tolerancia (vehículos y fórmulas importan).
- Evitar “capas” de productos en raíz que dejen residuo.
- Revisar rutinas para no confundir irritación por cosméticos con dermatitis.
Preguntas frecuentes sobre dermatitis seborreica: contagio, recaídas, mantenimiento y autoestima
¿La dermatitis seborreica es contagiosa?
No. La dermatitis seborreica no se considera contagiosa. Puede convivir con periodos de brote y periodos de calma, pero no se “pega” por contacto.
¿La dermatitis seborreica se cura o solo se controla?
En muchas personas se controla muy bien con rutinas y tratamiento. Aun así, es frecuente que tenga un comportamiento crónico en brotes. El objetivo práctico es reducir intensidad, duración y frecuencia de recaídas.
¿Por qué me empeora en invierno o cuando estoy estresado?
El clima frío y seco, junto con el estrés, suele aumentar la reactividad del cuero cabelludo. En esas épocas conviene reforzar el mantenimiento con un champú adecuado y evitar productos irritantes.
¿La dermatitis seborreica puede afectar a la autoestima?
Sí, y es más común de lo que parece. La caspa visible, el picor y el aspecto graso generan inseguridad. Precisamente por eso recomendamos tratarla desde los primeros síntomas, para evitar complicaciones físicas (irritación, lesiones por rascado) y también el impacto emocional.
¿Qué hago si el champú anticaspa me reseca o me pica más?
Puede ocurrir si el cuero cabelludo está muy sensible o si el champú es demasiado agresivo para ti. En ese caso suele funcionar ajustar la frecuencia, alternar con un champú suave o cambiar de activo. Lo importante es no abandonar por frustración y entrar en un bucle de probar productos sin estrategia.
Cuándo pedir ayuda profesional en Barcelona: tricólogo, dermatólogo y plan personalizado para dermatitis seborreica y caída del cabello
Si llevas semanas con caspa intensa, picor, rojeces, placas adheridas o notas que la caída del cabello ha aumentado y no se estabiliza, merece la pena hacer una valoración profesional. Un plan bien pautado suele mejorar mucho más rápido que ir cambiando de champú cada pocos días.
En una clínica capilar podemos ayudarte a confirmar si se trata de dermatitis seborreica, si existe un componente añadido (dermatitis por contacto, foliculitis, psoriasis) y si hay una alopecia asociada que convenga abordar en paralelo. Cuando el cuero cabelludo se estabiliza, el pelo suele recuperar mejor calidad, el picor baja y la rutina vuelve a ser sencilla.
Si quieres, puedes solicitar una primera consulta para evaluar tu cuero cabelludo y diseñar una rutina realista de control de brotes y mantenimiento, adaptada a tu tipo de piel, tu estilo de vida y tus objetivos capilares.



