Hay algo más frustrante que ver cómo se cae el pelo: notar que simplemente no crece. ¿Te suena familiar? Ves menos volumen, menos densidad y un aspecto “vacío”, pero sin encontrar mechones en la almohada ni el cepillo lleno de pelos. ¿Qué está pasando entonces? Una posible causa es que tu cabello esté atascado en la fase telógena, una etapa del ciclo capilar en la que el folículo no produce nuevo pelo… y se queda así más tiempo del que debería.
En este artículo vamos a hablar de un problema capilar más frecuente de lo que crees: la alteración crónica de la fase telógena. Te explicamos cómo detectarla, por qué se produce, cómo afecta a tu densidad capilar y, por supuesto, qué soluciones reales existen hoy en clínicas capilares avanzadas en Barcelona.
Tabla de contenidos
Toggle¿Qué es exactamente la fase telógena del cabello?
El ciclo del pelo tiene tres fases principales: anágena (crecimiento activo), catágena (transición) y telógena (reposo). Esta última es cuando el folículo “descansa” antes de volver a empezar el ciclo. En condiciones normales, solo un 10-15% del cabello está en esta fase.
Pero cuando algo altera ese equilibrio, más folículos entran en telógeno… y lo peor es que muchos no regresan a la fase de crecimiento. El resultado: menos volumen, cuero cabelludo más visible, aspecto apagado y sensación de que el pelo “no crece”.
¿Qué ocurre si demasiados pelos están en fase telógena?
La consecuencia más común es el efluvio telógeno crónico, pero también puede darse una situación más silenciosa: un aumento de telógenos sin caída visible. Esto se traduce en:
- Cabello más fino, débil y con falta de vida
- Reducción visible de la densidad
- Ausencia de pelo nuevo en zonas que antes estaban pobladas
- Pérdida de grosor en la línea frontal o en la coronilla
¿Por qué el pelo se queda “dormido” y no vuelve a crecer?
En clínicas especializadas como el Instituto del Pelo en Barcelona, se han identificado múltiples causas que pueden alargar la fase telógena más allá de lo normal. Algunas son reversibles; otras requieren un abordaje más intensivo.
1. Estrés crónico o mal gestionado
El estrés sostenido eleva los niveles de cortisol, una hormona que inhibe la activación de células madre foliculares, prolongando el estado de reposo del folículo.
2. Déficits nutricionales ocultos
A veces comemos bien, pero absorbemos mal. La falta de hierro, zinc, vitamina D o proteínas puede provocar una “pausa funcional” del crecimiento capilar sin caída directa.
3. Efecto secundario de medicamentos
Antidepresivos, anticoagulantes, retinoides y algunos anticonceptivos pueden interferir con la renovación capilar, provocando un bloqueo telógeno silencioso.
4. Cambios hormonales
Especialmente en mujeres, la fase telógena se ve afectada por el descenso de estrógenos o el aumento de andrógenos tras el parto, la menopausia o cambios en tratamientos hormonales.
5. Alteración de ritmos circadianos y sueño
Dormir mal o tener turnos rotativos impide que el folículo “reciba la orden” para activarse. Está demostrado que el ciclo de sueño afecta directamente al ritmo del ciclo capilar.
¿Cómo saber si tienes una alteración telógena?
Aunque muchas personas lo ignoran, hoy en día es posible detectar este problema de forma no invasiva en centros capilares de Barcelona con tecnología avanzada. Estos son los pasos más comunes:
- Tricoscopia digital: permite ver el número de pelos por unidad folicular y si hay nuevos cabellos en crecimiento
- Tricograma: análisis microscópico de la raíz del cabello para ver en qué fase está
- Fototricograma: permite observar, con imágenes repetidas, si el cabello se está renovando o permanece en reposo
Tratamientos en Barcelona para reactivar los folículos en fase telógena
La buena noticia es que un folículo en fase telógena no está muerto, solo “dormido”. Y hay formas de reactivarlo, pero requieren un enfoque personalizado y profesional, especialmente cuando hay varios factores implicados.
1. Bioestimulación con PRP (Plasma Rico en Plaquetas)
Las proteínas de crecimiento contenidas en el plasma estimulan las células madre del folículo, acelerando su regreso a la fase anágena. Es ideal para telógenos crónicos no cicatriciales.
2. Sueros activadores con factores recombinantes
Mucho más potentes que los cosméticos tradicionales. Contienen moléculas que activan las vías Wnt y Shh, responsables de la señal de crecimiento folicular.
3. Terapias de luz LED de espectro dual
Combinando rojo e infrarrojo cercano, esta tecnología mejora la circulación y reduce el estrés oxidativo en el entorno folicular, lo cual despierta los telógenos prolongados.
4. Suplementación funcional personalizada
En Barcelona, muchos pacientes ya optan por nutrigenómica capilar, donde se ajusta la suplementación según sus genes y déficits reales. Esto corrige bloqueos bioquímicos que impiden el paso a fase anágena.
5. Carboxiterapia o mesoterapia biorreguladora
Ambas técnicas estimulan la angiogénesis y la oxigenación local, factores clave para que los folículos reciban la señal correcta de activación.
¿Y si nada funciona?
En casos donde el telógeno se cronifica más de 12 meses, algunos folículos pueden atrofiarse. En esos casos, tratamientos como trasplantes capilares FUE en zonas seleccionadas pueden ser la opción, pero siempre tras valorar si hay fibrosis o daño permanente.
Barcelona: una ciudad con factores que pueden agravar o mejorar el telógeno crónico
La vida urbana, el estrés, los horarios irregulares y la contaminación son factores que pueden fomentar el bloqueo del crecimiento capilar. Pero Barcelona también ofrece una ventaja: centros como el Instituto del Pelo trabajan desde un enfoque regenerativo y científico que permite tratar casos complejos.
¿Cómo cuidar el ciclo capilar desde casa?
- Establece rutinas regulares de sueño
- Evita productos capilares con siliconas o sulfatos pesados
- Incluye alimentos ricos en biotina, zinc, omega 3 y antioxidantes
- Usa champús estimulantes con activos como cafeína o ginseng
- Aplica masajes en el cuero cabelludo con aceites esenciales como romero o lavanda
No esperes a que se caiga el pelo para tratarlo: si no crece, también hay un problema
Cuando el cabello se estanca en telógeno y no vuelve a crecer, estás perdiendo volumen sin perder cabellos activamente. Detectar esta condición a tiempo puede marcar la diferencia entre una melena recuperable y una densidad que no vuelve. En el Instituto del Pelo, en Barcelona, se evalúa cada caso con rigor médico y enfoque regenerativo. Porque no se trata solo de evitar que se caiga… sino de que vuelva a crecer.



